Procesamiento

La cosecha se lleva a cabo entre febrero y marzo. Las bayas de café tipo Arábica se separan manualmente una por una, con el fin de seleccionar solo las bayas de mejor calidad. Después de una cuidadosa selección, el producto es transportado a un centro de acopio donde se extraen los granos del café y se preparan para una etapa de fermentación que dura entre 24 y 36 horas. Tras el período de fermentación, los granos se lavan en agua y se secan al sol, revolviéndolos continuamente con un rastrillo de modo que los rayos solares calienten toda su superficie de manera homogénea. Los granos se siguen de cerca, para separar, siempre a mano los granos que estén dañados. Al tostar el café, el grano cambia de color y tamaño y entra en la etapa más sensible, la que da vida a su sabor y aroma y le da cuerpo al café. El procesamiento termina con la fase de empaque: el café está listo.